Traduce tu jerga.

A veces, sin darnos cuenta, hablamos como si estuviéramos escribiendo un manual técnico. Llenamos nuestras propuestas, servicios y contenidos de palabras que suenan profesionales… pero que, para quien está del otro lado, son como otro idioma.

Este reto propone algo simple y poderoso: traducir tus términos técnicos o de industria a un lenguaje que cualquiera pueda entender, sin restarle profundidad a lo que haces.

Porque cuando alguien entiende lo que haces, lo valora más. Y cuando lo valora, es mucho más probable que confíe, recomiende y compre.

Referencia.

https://www.instagram.com/p/DJQ93gBsqux/?igsh=NGoxYWphN2lmcnh0


🔍 CLAVES PARA LLEVARLO A LA PRÁCTICA

  1. La jerga no es enemiga. El problema es no traducirla.
  2. Tu cliente no quiere ser experto, quiere claridad.
  3. Lo técnico se vuelve tangible cuando lo bajás a lo cotidiano.
  4. El humor, la ironía o la simpleza son grandes aliados para decir lo mismo… pero mejor.